Héctor Manuel Prieto

Soy cada personaje y, a la vez, ninguno

Sincero como pocos, Héctor Manuel Prieto abre su pecho para compartirnos sus más íntimas experiencias, de mano con sus peores demonios, que lo llevaron a crear Réquiem para un doble siete. Relatos expuestos con mano firme por alguien que, curiosamente, se considera tímido en exceso, pero no rehúye a las consecuencias de su devastadora honestidad.

Coronavirus

No es el COVID-19 lo peor de esta pandemia

Todos opinamos sobre el coronavirus. ¿Pero realmente somos todos potenciales víctimas? Aceptémoslo. Más de uno saca provecho del caos. Farmacéuticas que lucran, medios de comunicación que especulan, políticos que hacen propaganda, gobiernos —como el de Cuba— que venden su imagen filantrópica. ¿Y tú, mientras tanto, qué haces?

Asley L. Mármol

Nunca olvido quién soy ni de dónde vengo

Sin olvidar su procedencia, pero sin caer en chovinismos, Asley L. Mármol pone a disposición de los lectores El interior de la montaña, un conjunto de relatos que fue gestado en Cuba y ahora ve la luz en Estados Unidos. Con una oratoria que reta su propia escritura, Mármol describe sus experiencias creativas en un nuevo mercado y no duda en abrirse el alma para revelarnos los más íntimos recuerdos de su tierra natal.

Generación fantasma

Generación fantasma

Gústele a quien le guste, pésele a quien le pese: la realidad es que en una Cuba donde la mayor pobreza no yace en los edificios semiderruidos sino en el alma de niños que parecen viejos y de viejos que fueron engañados como niños, toda una generación nos perdimos arrollados por una revolución que ni pedimos ni logramos abolir.

Polémica cubana

El traidor y las moscas

Gusanos o comecandelas… ¡llámelos como quiera! La realidad es que son artistas cubanos peleándose entre sí, justificados por la politiquería más insulsa, pero sacando a la luz “trapitos sucios” como chiquillas malcriadas. Mientras ellos se agarran del moño, los verdaderos traidores se mofan de (y lucran con) tanta ridiculez.

Período especial

De eufemismos cubanos y coyunturas peores

Si algo podíamos aplaudirle al gobierno cubano, desde el año 1959 hasta principios del actual milenio, era su creatividad semántica y el uso de constantes figuras retóricas para endulzar las variopintas crisis políticas, sociales y económicas que atravesó (y aún atraviesa) o para reforzar sus posiciones más radicales. A algunas nos acostumbramos tantos que terminaron por mudar su significado. No es de extrañar entonces que para los cubanos de mi…